martes, 5 de diciembre de 2006

LA NIÑEZ DE UN ASESINO EN SERIE


Algunos asesinos en serie, presentan uno o más signos de alerta en su niñez de lo que se conoce como el "Conjunto MacDonald". Estos son:

• Comenzar incendios, invariablemente sólo por la emoción de destruir cosas.
• Crueldad a los animales (relacionado con el "zoosadismo"). Muchos niños pueden ser crueles con los animales, tal como cortarle las patas a las arañas, pero los futuros asesinos en serie con frecuencia matan animales más grandes, como perros y gatos, y comúnmente para su propio deleite, más aún de sólo impresionar a sus amigos.

• Enuresis más allá de la edad en que los niños normalmente superan tal comportamiento.
Cabría hacer una aclaración, que recientemente esta tríada, desarrollada en 1963, ha sido cuestionada por otros investigadores.
Muchos expertos han afirmado que una vez que el asesino serial comienza con sus actos delictivos no puede parar (o solo en contadas veces). Algunos sostienen la opinión de que aquellos que no son capaces de controlar sus impulsos homicidas son más fáciles de agarrar.



Infancia Traumática

Eventos traumáticos durante la niñez
Aparte de la triada de focos rojos: piromanía, incontinencia y crueldad hacia los animales, existen varios factores más que determinan futuras conductas psicópatas. Se ha descubierto que varios asesinos seriales fueron adoptados, atestiguaron en su infancia violencia extrema o que fueron recluidos en reformatorios juveniles, donde se convirtieron en peligrosos criminales.

La adopción
Se ha descubierto que la adopción es un factor de bastante peso en la psicología del asesino serial. Una vez conocida su situación (de ser adoptado) al individuo le asaltan dos preguntas fundamentales:

¿Fui rechazado por mis padres?
¿Eran mis padres unos malvivientes o unos héroes?
Si el infante, por cualquier razón, ya tiene una frágil psique; es entonces mas sencillo que al enterarse sobre su adopción surjan en su mente serios problemas de personalidad. Lo primero que resiente es el rechazo por parte de sus verdaderos padres biológicos. Tal vez su madre era una prostituta, o su padre un gángster, o tal vez no. Si el afectado busca a sus verdaderos padres y nuevamente es rechazado, el efecto puede ser desastroso. Así le ocurrió a David Berkowitz The Son of Sam quién buscó a su madre, solo para ser ignorado nuevamente. De hecho el detonante de su carrera criminal fue un conflicto de identidad padre/hijo, caracterizado por su propia firma: "El Hijo de Sam."

Otro famoso asesino adoptado fué Ted Bundy, de quien se sospecha tuvo una infancia caracterizada por un desarrollo normal y pleno, hasta que a los trece años descubrió la verdad de su situación. Evento tras el cual se dice que comenzó la debacle psicológica que lo convirtió en un temible asesino. Según palabras de Bundy: "Fue como golpearme de lleno contra una pared de ladrillos." La adopción no es mala en si, pero a ciertos niños les provoca conflictos de identidad.