martes, 5 de diciembre de 2006

CUALES SON SUS TRANSTORNOS PSICOLÓGICOS?

¿Están realmente locos?
Hay que entender que una cosa es tener alguien completamente loco que a un psicópata/sociópata. La incidencia de psicosis en los asesinos seriales es de la misma proporción que la del resto de las personas comunes y corrientes. En todo caso la cuestión se reduce, gracias a la regla McNaughen, a lo siguiente: ¿El criminal entiende la diferencia entre el bien y el mal? Si el homicida huye, en un intento por ocultar el crimen, entonces comprende perfectamente el valor de sus actos. Pocos asesinos seriales han podido acreditar locura, entre ellos están Peter Sutcliffe y Ed Gein.

Ya he hablado de la naturaleza manipuladora del asesino serial, quién tratará de alegar "locura legal" para defenderse y así evitar la pena de muerte. William Hickman cometió la estupidez de enviar una carta a otro preso, donde cínicamente explicaba como actuaría de tal modo que se creyese que estaba loco. Nunca imaginó que durante el juicio dicha carta llegaría a manos del juez y de la opinión pública.


H. H. Holmes
Alter Egos
Es frecuente el hecho de que un asesino serial fabrique un alter ego. Esto consiste en fingir que tiene una doble personalidad; la que usualmente toma control de la situación a la hora de que el sujeto comete sus crímenes. Esta burda estratagema no da resultado, siempre y cuando el sujeto sea analizado por psicoanalistas competentes. La conducta queda explicada por el hecho de que el asesino siempre trata de evitar la culpa, evadiendo así la responsabilidad de sus actos. Un caso de verdadera doble personalidad es extremadamente raro.

Alter egos de famosos asesinos seriales:
Edward Hatch, el de H.H. Holmes
George Murman, el de William Heirens
Jack Hanley, el de John Gacy
Steve Walker, el de Kenneth Bianchi

Herbert Mullin



Esquizofrenia
La mayoría de los esquizofrénicos pueden resistir las agresivas órdenes provenientes de sus alucinaciones. En el caso de Herbert Mullin, el escucha la voz de su padre quien le azuzaba: "¿Qué ocurre?... No veo que me des lo que te pido, ve y mata a cualquiera!." Mullin por su parte, creía salvar al mundo, librándolo de terremotos. A diferencia de otros asesinos seriales, él no buscaba cierto tipo de víctimas. Si no que entre ellas encontramos a una familia, a un sacerdote, a un pordiosero y a algunos campistas.

Tras el arresto de Mullin, todos estaban convencidos de tener a un paranoico esquizofrénico frente a ellos, sin embargo a pesar de todo, fue declarado legalmente sano. A diferencia del resto de los asesinos, el peleó por declararse sano y no loco como los demás. El mismo manifestó ser un buen americano, víctima de una conspiración y que merecía la libertad.

John Linley Frazier eliminó a una familia completa de Santa Cruz, CA. en 1970 porque pensaba que "contaminaban y destruían la tierra." De todos modos fue declarado legalmente sano y sentenciado a cadena perpetua. David Berkowitz también alegó esquizofrenia, pero luego de un tiempo decidió dar una conferencia de prensa donde negó la existencia del demonio que según el, moraba dentro de sus pensamientos.
Desviación sexual
Crimen sexual o no
Dentro de este análisis sobre el asesinato serial cabe preguntarse si el crimen es resultado de una búsqueda por parte del asesino del poder y la dominación o una cuestión puramente sexual. Según Steven Egger el asalto sexual es el instrumento por el cual se alcanza el poder y la dominación final de la víctima. Otros por el contrario, opinan que la causa raíz es la desviación sexual y el poder/dominación es la herramienta para alcanzar la satisfacción.

Lo más factible es que ambas posturas sean correctas y que cada caso pueda explicarse mediante una u otra. Lo que no esta a discusión es que la mayoría de los criminales seriales tienen una profunda fijación por las figuras de autoridad, a quienes tratan de emular, como si por hacerlo también disfrutaran del poder y autoridad para matar y castigar.

Homicidio Sexual
A la gente común y corriente esto le puede parecer incomprensible. El asesino no concibe el sexo como un asunto de pareja, algo de mutuo consentimiento. En él, sus fantasías sexuales son una mezcla entre poder, dominación y otras fuerzas abstractas; confundiéndose unas con otras resultando en algo completamente trastornado.

De acuerdo con Ressler, Burguess y Douglas autores del libro: Sexual Homicide: Patterns and Motives, el número de asesinatos cometidos sin motivo aparente ha crecido enormemente. Dichos autores han establecido una clasificación para diferenciar estos crímenes:

Unos son los violadores que matan a su víctima para evitar ser delatados y posteriormente capturados.
Otros son los asesinos impulsados por un sadismo mas profundo, el cual implica asesinar a la víctima sin mayores consideraciones.
Los primeros no encuentran satisfacción sexual asesinando a sus víctimas, mientras que los segundos es lo que justamente buscan: encontrar una emoción suficientemente fuerte que consiga excitarlos y les brinde la mayor satisfacción posible.

La mutilación de la víctima desencadena las bizarras fantasías del psicópata. Es mutilar a la víctima mas allá de lo necesario para matarla. Continúan aún cuando ya ocurrió el fallecimiento de la infortunada persona. Ed Kemper aceptó tener un fuerte deseo sexual al cometer sus crímenes: las mujeres de sus fantasías sexuales no estaban vivas, sino muertas.

Albert DeSalvo conocido como "The Boston Strangler" tenía una vida sexual particularmente intensa. Se sabe que demandaba tener relaciones sexuales hasta cinco veces por día; mas de lo que su esposa estaba dispuesta a ofrecer. Es válido suponer que su conducta insatisfecha desatara el instinto asesino en él. Obviamente se trataba de un desajuste emocional.


William Heirens
Muchos asesinos asocian al sexo no con la vida, sino con la muerte. Otros mas con el pecado, tal es el caso de William Heirens "The Lipstick Killer" a quien sus padres, en un fallido intento por educar a su hijo, inculcaron ideas sobre el sexo y el amor contrarias a la realidad. Gracias a esto la libido de Heirens quedó canalizada a una serie de conductas desviadas. Y todo porque de niño le advirtieron que el contacto sexual era sucio aparte de que causaba enfermedad.

Los sádicos padres de Joseph Kallinger, católicos por cierto, le dijeron que había sido intervenido quirúrgicamente para evitar que su pene siguiera creciendo, cuando en realidad se le operó para tratar una hernia. De adulto le excitaban los incendios.

Eliminando a la mujer dentro

Algunos asesinos seriales tienen un claro desvío contra las mujeres a quienes tratan de eliminar en cuanto les es posible. Bobby Joe Long mató brutalmente a varias prostitutas en quienes recordaba la licenciosa conducta de su madre. Ahora bien, se debe conocer que nació con el síndrome de Klinefelter (es decir con un cromosoma X, de mujer extra.) que entre otras inconveniencias le provocó la aparición de pechos en la pubertad. En el caso de John Wayne Gacy, muchos creen que mataba hombres jóvenes que simbólicamente representaban su odiada personalidad homosexual.

El actual debate consiste en determinar si los asesinos seriales tienen inseguridad por su masculinidad, en ver si los mas sádicos y crueles requieren de destruir el lado femenino que acecha dentro de sus personalidades. Joel Norris nos dice que si un asesino es especialmente rudo en el trato del cadáver (de una mujer, se entiende), la policía debe buscar en su aspecto trazos finos o afeminados tales como un cutis bello, nariz respingada, cabello sedoso, etc.

El especialista Richard Tithecott opina que la mente psicópata del asesino lucha furiosamente contra su propio lado femenino. Algo contradictorio es el resultado de todo esto, dado que los ataques son considerados expresiones de la agresividad y esta se cree como de una masculinidad exacerbada.

Morbosidad y Canibalismo
Antes de comenzar a matar, muchos asesinos seriales mostraron profunda admiración por la muerte. Sin embargo podían no haber escogido el camino del crimen y haberse convertido en doctores, científicos o artistas. Al menos podían ser embalsamadores.

Gacy trabajó en una funeraria, dormía inclusive en la sala mortuoria, pero fue despedido cuando aparecieron algunos cadáveres parcialmente desnudos. Jeffrey Dahmer gustaba mucho de las clases de biología y disección. En una ocasión comentó a un compañero: "rebano a este pez por el medio, porque quiero ver como es por dentro... saber como funcionan las cosas." Años después utilizó la misma excusa con los oficiales de policía, pero esta vez por abrir cuerpos de hombres.

Dahmer también devoraba partes humanas. Se dice que en una mente trastornada como la de él, la gran necesidad por una compañía humana se vuelve literalmente en una gran hambre por la misma. Como el psicópata es incapaz de experimentar lazos afectivos por otra persona, el incorporar a otro aún comiéndoselo, constituye la sustitución perfecta.